Si bien las maneras de buscar empleo fueron cambiando en los últimos años, el Curriculum Vitae sigue siendo esencial a la hora de participar de un proceso de selección.

¿Sabías que para cubrir una vacante los reclutadores pueden llegar a recibir más de mil CVs? Es esencial que el tuyo tenga la estructura necesaria para destacarse del resto.

El objetivo principal de un CV es conseguir un empleo. Y para que eso pase, seguramente tengas que pasar por distintas etapas dentro del proceso de selección, donde varias personas van a evaluar tu CV pero también cómo te desempeñas durante las entrevistas.

A continuación, les vamos a compartir los mejores consejos para su correcto armado, la información que no puede faltar, su estructura y su distribución.

Elegir el formato

Para escribir un CV efectivo es necesario tener un formato general y luego customizarlo para cada una de las búsquedas que apliques. Puede llevar tiempo, pero es un tiempo que definitivamente será bien invertido si eso te lleva a tu próximo empleo.

El CV, además de ser tu carta de presentación, es tu historia; demuestra los resultados que hiciste y los que vas a poder hacer en el trabajo al que estás aplicando.

El diseño

En primer lugar, hablaremos del diseño. Al ser lo primero que se ve, es muy importante que el CV sea amigable a la vista y que la información esté ubicada de una manera eficiente para el reclutador.

Para personas que tienen menos de 10 años de experiencia laboral, se recomienda no usar más de una carilla. Para personas que tengan más de una década trabajando, se recomienda usar máximo dos.

Por otro lado, hoy en día existen infinidad de páginas para hacer CVs con un diseño dinámico y descontracturado. Una de las más reconocidas y recomendadas es Canva, que cuenta con más de 1000 templates distintos para elegir el diseño que más se ajuste a tu perfil.

¡Si tenés experiencia en diseño gráfico, armalo vos mismo!

El contenido

Por otro lado, es muy importante que tengas en cuenta la distribución de la información dentro del CV. La información de contacto y el resumen de tu perfil profesional tienen que estar al principio del archivo, seguido a tu nombre.

  1. El perfil profesional

El perfil profesional tiene que ser un resumen de vos que le demuestre al que lee que sos la persona que está buscando. Podés detallar brevemente en qué tipo de empresas trabajaste, qué roles ocupaste, tus áreas de conocimiento y qué estás buscando en la actualidad.

2. Formación académica y experiencia profesional

Luego, se colocará la sección de la formación académica y de la experiencia profesional. Un factor muy importante para que estén bien presentados estos dos segmentos es que se tienen que presentar cronológicamente al revés, es decir, primero hay que colocar lo que se está estudiando o haciendo en la actualidad, y en la siguiente línea lo que se hizo en el pasado.

Siempre es muy importante que tanto los estudios como las experiencias laborales manifiesten una fecha de inicio y una fecha de fin (en caso de estar haciendo alguna de esas actividad en el presente, en vez de poner fecha de fin se puede poner “Actualidad”).

Con respecto a la formación académica, es necesario mencionar aquellos estudios que son relevantes para la posición a la que se está aplicando. Por ejemplo, si empezaste la carrera de arquitectura, no la terminaste y te cambiaste a psicología y ahora buscás un empleo dentro de ese rubro, mencionar que estudiaste arquitectura distraerá la atención del que está leyendo. Por otro lado, si estudiaste en la universidad, se da por obvio que fuiste al secundario y a la primaria, por lo que ésta última parte de tu educación no es relevante en el CV.

Muchas de las personas que estudian en Coderhouse están buscando un cambio en sus carreras. Eso es algo súper posible de hacer, pero es importantísimo explicar en el CV hacia dónde están yendo. Por eso, al igual que con la experiencia académica, si dentro de tu CV hay información que no está alineada con lo que estás o querés hacer profesionalmente, es mejor sacarla. Muchas veces, ¡menos es más!

Para la experiencia laboral, además de mencionar las fechas en las que trabajaste, es importante detallar el nombre de la empresa, el nombre de la posición y poner en una lista cuáles eran tus responsabilidades en ese puesto y qué lograste estando allí. Para hacerlo de manera efectiva, se recomienda utilizar palabras como aumenté, instalé, reduje, entre otras, y luego mencionar el dato cuantitativo al que se está haciendo referencia, ya sea en dinero, porcentajes o números.

3. Competencias profesionales

Seguido al segmento de la experiencia profesional es necesario detallar las competencias profesionales con las que contás. Para eso, mencioná un máximo de seis competencias que tenés y que son necesarias y valoradas para la posición a la que estás aplicando. Sé cuidadoso y no pongas cualidades que son obvias para la posición a la que estás aplicando.

Revisá la información y eliminá todo lo que no sume

Recomendamos sacar todas las experiencias que no tengan nada que ver con el trabajo que estás buscando (salvo que esa experiencia te haya ayudado a desarrollar alguna habilidad para tu próximo trabajo), tus primeros estudios o estudios inconclusos y competencias básicas como Office, Mac y Windows o Google.

Usá palabras claves

Cuando cargas tu CV en las páginas de las empresas, muchas veces se guardan automáticamente en las bases de datos y es a donde los reclutadores van en busca de perfiles cuando les surge una vacante. Es por eso que será esencial que tu CV cuente con distintas palabras claves que identifiquen tu experiencia para que, cuando surja una búsqueda a la que podrías aplicar, te encuentren rápidamente. Estas palabras clave deberán relacionarse con tu perfil profesional.

¡Ojo con la ortografía!

No está demás decir, que el CV no puede tener ninguna falta de ortografía (ninguna!). Puede ser que tu experiencia y perfil sea lo que la empresa necesita, pero muchos reclutadores afirmaron que, por más de haber encontrado al perfil que se ajusta con lo que están buscando, si al CV le faltaban las tildes o tenía un error de ortografía, los dejaban afuera automáticamente.

Algunos consejos

Otro tip básico pero no menor, es que al guardar el archivo no lo hagas con nombres genéricos al estilo “CV”. Para que sea más sencillo encontrarte, ¡es necesario que seas fácil de buscar! Por eso, siempre guarda el archivo con tu nombre y apellido “CV - Juan Perez”.

Un último consejo, que puede sonar obvio pero que es fundamental, es ser 100% honesto con la información plasmada en tu CV. Si ponemos experiencias, conocimientos y logros que no tenemos, puede que nos contraten, pero se darán cuenta muy rápidamente que mentimos y esto será mucho peor que no haber conseguido el trabajo ya que nuestra imagen se verá ensuciada por este hecho.

Para ir terminando, es fundamental que no te frustres mientras te encontrás en una búsqueda de empleo. Postulate solamente a las vacantes que realmente te interesan y en las que creés que podes aportar valor. Leé bien la descripción de los puestos, evalúa cuales te interesan y para cuáles tenés los requisitos necesarios y aplicá solamente a esos. Cuando aplicamos a miles de empresas, sin tener en cuenta estos puntos, tenemos más chances de ser rechazados por los reclutadores, por lo que la frustración llegá más fácil.

¡Tené paciencia y contanos si estás viviendo esta experiencia actualmente! Si ya lo viviste, y te gustaría compartir, dejános un comentario con algún otro consejo sobre tu experiencia durante la búsqueda de trabajo.

¡Te leemos!