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Facundo Farias “El aprendizaje es constante”

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Facundo Farias “El aprendizaje es constante”

Introducción

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Facundo Farias “El aprendizaje es constante”

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Conoce a Facundo Farias, profesor de WordPress en Coderhouse, que nos cuenta en una inspiradora entrevista cómo dio sus primeros pasos en la programación creando programas para “hacer trampa” en el colegio y como ahora, años más tarde, aun desarrolla programas que ayudan a las demás a optimizar sus tareas.

Antes de programar ¿Te dedicabas a algo más? 

Empecé desde muy chico, así que toda mi carrera laboral fue de la mano de la programación y tareas afines. 

¿Qué te hizo interesarte en la programación?¿Cuando y como lo descubriste?

Tenía unos 12 o 13 años (ahora tengo 27) así que no me acuerdo muy bien los detalles. Creo que tenía la idea de hacer un juego, cosa que al final nunca hice.
Sí recuerdo que me “prestaron” La Biblia de Visual Basic 5 -y todavía debe estar dando vueltas en mi biblioteca-. A partir de ahí fui metiéndome en ese mundo, participando en listas de correo y páginas que hoy ya no existen.

¿Cómo fueron tus primeras experiencias?¿Qué fue lo primero que programaste?

Obviamente lo primero que programé fue un ejemplo de “Hola Mundo” y algún tutorial del libro.
Pero el primer programa útil que hice fue para “hacer trampa” en el colegio: los profesores de matemática y contabilidad solían dejar de tarea 50 ejercicios que siempre se resolvían con la misma fórmula o los mismos pasos. Decidí hacer un programa donde copiar todos los ejercicios y dejar que la compu los resuelva. Después yo copiaba las respuestas y me iba a jugar o a ver tele.

¿Cuando supiste que ya habias aprendido a programar?

La tecnología, las técnicas y los lenguajes de programación cambian muy rápido, así que lo que hoy sabés en 5 años va a ser viejo. Si yo me hubiera quedado con Visual Basic mi carrera hubiera durado nada.
El mensaje es que el aprendizaje tiene que ser constante.
Aún así creo que la clave está en otro lado: no importa tanto el lenguaje de programación o la calidad del código; importa encontrar un problema que valga la pena resolver y resolverlo.
Cuando resolvés un problema (tuyo o de alguien más) usando código, ahí podés decir que sabés programar.
 
¿Cuál fue tu primer trabajo y cómo lo conseguiste?
En esa época mi papá trabajaba en una casa de computación que inauguraba un cibercafé (¿siguen existiendo?). Necesitaban poder “cerrar” las máquinas remotamente y cobrarle a los clientes por el tiempo que la usaron. Ese proyecto fue mi primer trabajo freelance. Lo cobré a un precio ridículo, lo que valía un Motorola C200. Ese fue mi primer celular.
Un cliente de esa casa de computación desarrollaba un sistema de control de stock y finanzas y buscaba un empleado. Ese fue mi primer trabajo full time. 

¿Cómo empezaste a crecer profesionalmente como programador?

Definitivamente cuando empecé a trabajar freelance (hace casi 3 años). Fue y sigue siendo una aventura más que emocionante. Tuve que aprender muchas cosas más allá del código; desde conseguir un cliente hasta poner el precio correcto a mi trabajo. Y,  por supuesto, me obligó a estar actualizado, a ser mucho más profesional y a destacarme de la competencia (que en este mundo es muchísima).

Desde tu visión ¿Qué habilidad básica crees que se necesita para aprender a programar? 

Creo que lo más importante es entender el problema que se está resolviendo y para qué se resuelve. El que tiene la habilidad de detectar y resolver un problema de forma efectiva se destaca del resto, al menos en el mundo de la programación. Y puedo asegurar que eso es algo que se ejercita, que se puede adquirir. No hace falta tener un don.
Si uno tiene la capacidad de expresar claramente un problema y los pasos para solucionarlo, la parte más difícil está resuelta; llevarla a código resulta natural.

¿En qué proyectos trabajas actualmente?

Actualmente estoy manteniendo www.thedailymeal.com y www.theactivetimes.com, dos sitios de Spanfeller Media Group con muy alto tráfico, y desafíos técnicos más que interesantes.
También trabajo constantemente con clientes locales para los que desarrollo y mantengo sitios y aplicaciones web de distinto tipo.
En mi “tiempo libre” estoy trabajando en algunas ideas inspiradas en el mundo editorial, pero todavía están en pañales.

¿Cuál es tu proyecto de programación soñado?  

Me gustan los proyectos que ayudan a alguien, de cualquier forma. A veces proyectos chicos hacen una gran diferencia, así sea en la vida de unas pocas personas.
Trabajando para The Daily Meal, por ejemplo, noté que ciertas tareas eran excesivamente trabajosas para el equipo editorial. Entonces empecé a trabajar en una idea para hacerles la vida más fácil y ni bien tuve algo para mostrar lo compartí con mis colegas.
Unos días después me escribieron esto: “I was talking to an editor today. She was telling me about all the stuff they have to deal with. So I wanted to show them that you were working on a new project… She almost started crying after I showed her your new UI”.
Me costó nada más que una hora y sólo eso fue enorme para alguien, que ni siquiera conozco en persona.
Y lo mejor es que los resultados se pueden medir en cantidad de horas ahorradas.
Esa combinación de gente contenta y resultados que se pueden medir es algo que me encanta.

¿Qué te motivó a formar parte de Coderhouse?

Mi mamá es maestra, mi papá trabajó frente a una computadora desde que recuerdo, por ende tuve acceso desde muy chico a ambos mundos: enseñanza y tecnología. Por eso cuando me contactaron para dar un curso sobre programación me puse muy contento: me pareció una combinación genial.

¿Cuáles es tu filosofía de vida?

No se si será una filosofía de vida, pero trato de ser honesto conmigo mismo. A partir de ahí puedo construir el resto y estar seguro de que voy por el camino correcto, o cambiar de dirección cuando noto algún desvío.
A medida que fui creciendo mis objetivos fueron cambiando y mi forma de ver el mundo también. Cosas que en algún momento fueron prioridad dejaron de parecer importantes y otras ocuparon su lugar.
La importancia de la honestidad intelectual y del auto-conocimiento siempre se mantuvo y aplicar eso al tomar decisiones me ayuda día a día.

¿Unas palabras para las personas que les gustaría aprender a programar?

¡Que por supuesto lo hagan! Van descubrir una herramienta increíble: con infinidad de usos y quizás una de las más importantes en estos tiempos. Sirve para hacer algo divertido en un rato libre o para ayudar a combatir el ébola; para que el negocio familiar venda por internet o para que el mundo cambie la forma de comunicarse.
Y si deciden convertirlo en una carrera profesional, no se olviden que programar es una herramienta y que lo que vale es usarla para resolver problemas, para agregar valor o para crear nuevas oportunidades.
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